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Los Macabeos y la luz del Templo

1 Mac 4, 36-59

Judas Macabeo y sus hermanos encontraron el Templo de Jerusalén profanado y abandonado. Lo purificaron, hicieron un altar nuevo, encendieron otra vez las lámparas y celebraron ocho días de fiesta, que desde entonces se recuerdan cada año. 1 Mac 4, 36-59

Los Macabeos y la luz del Templo: recreación artística

La historia, con nuestras palabras

Judas, llamado Macabeo, y sus hermanos vencieron a sus enemigos. Entonces decidieron purificar el Templo, la casa de Dios en Jerusalén. 1 Mac 4, 36

Subieron al monte Sion con todo el ejército. 1 Mac 4, 37

Encontraron el Templo abandonado, el altar profanado y las puertas quemadas. En los patios crecían arbustos, como en el monte. 1 Mac 4, 38

Al verlo, rasgaron sus vestidos y lloraron amargamente. 1 Mac 4, 39 Judas escogió sacerdotes fieles a la Ley de Dios, y ellos purificaron el Templo. 1 Mac 4, 42-43…

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Así lo dice la Biblia

1 Mac 4, 36-59

36Entonces Judas y sus hermanos dijeron: Ya que quedan destruidos nuestros enemigos, vamos ahora a purificar y restaurar el Templo. 37Y reunido todo el ejército, subieron al monte de Sion; 38donde vieron desierto el Lugar santo, y profanado el altar, y quemadas las puertas, y que en los patios habían nacido arbustos, como en los bosques y montes, y que estaban arruinadas todas las habitaciones de los ministros del Santuario. 39Y al ver esto, rasgaron sus vestidos, y lloraron amargamente, y se echaron ceniza sobre la cabeza, 40y postráronse rostro por tierra, e hicieron resonar las trompetas con que se daban las señales, y levantaron sus clamores hasta el cielo. 41Entonces Judas dispuso que fueran algunas tropas a combatir a los que estaban en el alcázar, mientras tanto que se iba purificando el Santuario; 42y escogió sacerdotes sin tacha, amantes de la Ley de Dios, 43los cuales purificaron el Santuario, y llevaron a un sitio profano las piedras contaminadas. 44Y estuvo pensando Judas qué debía hacerse del altar de los holocaustos, que había sido profanado: 45y tomaron el mejor partido, que fue el destruirle, a fin de que no fuese para ellos motivo de oprobio, puesto que había sido contaminado por los gentiles, y así le demolieron; 46y depositaron las piedras en un lugar a propósito del monte en que estaba el Templo, hasta tanto que viniese un Profeta, y decidiese qué era lo que de ellas debía hacerse. 47Tomaron después piedras intactas o sin labrar, conforme dispone la Ley, y construyeron un altar nuevo semejante a aquel que había habido antes: 48y reedificaron el Santuario, y aquello que estaba de la parte de adentro de la casa o Templo, y santificaron el Templo y sus atrios. 49E hicieron nuevos vasos sagrados, y colocaron en el Templo el candelero y el altar de los inciensos, y la mesa. 50Y pusieron después incienso sobre el altar, y encendieron las lámparas que estaban sobre el candelero, y alumbraban en el Templo. 51Y pusieron los panes de proposición sobre la mesa, colgaron los velos, y completaron todas las obras que habían comenzado. 52Y, hecho esto, levantáronse antes de amanecer, el día veinte y cinco del noveno mes, llamado Casleu, del año ciento cuarenta y ocho, 53y ofrecieron el sacrificio, según la Ley, sobre el nuevo altar de los holocaustos que habían construido. 54Con lo cual se verificó que en el mismo tiempo o mes, y en el mismo día que este altar había sido profanado por los gentiles, fue renovado o erigido de nuevo al son de cánticos, y de cítaras, y de liras, y de címbalos. 55Y todo el pueblo se postró, hasta juntar su rostro con la tierra, y adoraron a Dios, y levantando su voz hasta el cielo, bendijeron al Señor que les había concedido aquella felicidad. 56Y celebraron la dedicación del altar por espacio de ocho días, y ofrecieron holocaustos con regocijo, y sacrificios de acción de gracias y alabanza. 57Adornaron también la fachada del Templo con coronas de oro y con escudetes de lo mismo, y renovaron las puertas del Templo, y las habitaciones de los ministros a él unidas, y les pusieron puertas. 58Y fue extraordinaria la alegría del pueblo: y sacudieron de sí el oprobio de las naciones. 59Entonces estableció Judas y sus hermanos, y toda la Iglesia de Israel, que en lo sucesivo se celebrase cada año con grande gozo y regocijo este día de la dedicación del altar por espacio de ocho días seguidos, empezando el día veinte y cinco del mes de Casleu.

Biblia de Torres Amat (París, 1836), dominio público, con la ortografía de hoy. En cursiva, lo que añadió el traductor.

Para leer juntos

  1. Lo primero que hicieron al recuperar el Templo fue limpiarlo y alabar a Dios. ¿Qué crees que eso nos dice?
  2. Al ver el Templo abandonado, lloraron. ¿Qué lugares son especiales para tu familia?
  3. Para el niño: ¿cómo cuidarías tú la casa de Dios?

¿Quiénes salen?

Judas Macabeo.

¿Y luego qué pasó?

La Anunciación

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