Cómo verificamos
Cada frase que dice un hecho lleva su número de la Biblia, comprobado con el pasaje delante. Lo que no está en el texto va aparte y con su etiqueta.
Por qué lo hacemos así
Mapa de Dios no sustituye a la Biblia: lleva a ella. Por eso cada frase que cuenta un hecho dice dónde está, con el libro, el capítulo y el versículo, para que cualquiera lo pueda abrir y comprobar. Sabemos las historias, pero un número de versículo se puede recordar mal: por eso no nos fiamos de la memoria y lo comprobamos.
Las fuentes
- La Biblia. El texto que se cita en estas páginas es la traducción de Félix Torres Amat (París, 1836), que es de dominio público, con la ortografía de hoy. Lo que el traductor añadió para aclarar va en cursiva. Para comprobar el sentido usamos también la Biblia de los obispos de Estados Unidos (New American Bible) y sus notas, en vatican.va.
- Lo que enseña la Iglesia. Lleva su número del Catecismo de la Iglesia Católica o el documento del que sale, con su fuente.
- La Tradición y la historia. Lo que no está en la Biblia pero lo cuenta la Tradición (por ejemplo, dónde murió un apóstol) va rotulado como «Según la Tradición», con su fuente: los Padres de la Iglesia, el Martirologio o la Catholic Encyclopedia (1913), entre otras.
- Las palabras de hoy. Cuando contamos una historia con nuestras palabras, cada frase sigue llevando su versículo. Lo que es una explicación nuestra no se presenta como si lo dijera la Biblia.
Cómo se comprueba
- Cada cita se busca en el texto de la Biblia: si el versículo no existe o no dice lo que la frase afirma, la frase no se publica.
- Un programa revisa todo el contenido antes de cada cambio: que cada conexión entre dos personas tenga su cita, que no haya citas a versículos inexistentes y que los nombres no se confundan (hay varias Marías, varios Juanes, dos Ananías…).
- Si algo no se sabe, lo decimos: «La Biblia no lo dice». No rellenamos huecos con suposiciones.
- Los pasajes difíciles se cuentan con respeto y sin detalles crudos, pensando en que los lean niños y personas mayores.
Las imágenes
Las imágenes son recreaciones artísticas hechas con inteligencia artificial (IA). No son retratos reales: nadie sabe cómo era el rostro de Jesús, de la Virgen María o de los apóstoles. Una persona revisa cada imagen antes de usarla, con una regla: el respeto de un católico hacia su fe. Lo que no cumple, se rehace o no se usa. Las obras de arte antiguas que mostramos son de dominio público y llevan su autor y su museo.
Si encuentras un error
Nos importa mucho. En la app, en Más › Sugerir una corrección, puedes decirnos qué frase está mal y por qué. Lo revisamos con la Biblia delante y, si tienes razón, lo corregimos; la fecha de cada página cambia cuando cambia su contenido.
Más sobre el proyecto en Quiénes somos.