Evangelio de la Fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José
Este año: domingo 27 de diciembre de 2026 · Lc 2, 22-40
Jesús es presentado en el Templo
Celebramos a la Sagrada Familia: Jesús, María y José. Llevan al niño al Templo, y Simeón y Ana lo reconocen. Lc 2, 22-40
Color de la misa: blanco

El Evangelio de este domingo, con palabras de hoy
Pasados los días de la purificación, María y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor. Lc 2, 22
Así lo pedía la Ley del Señor. Ofrecieron un par de tórtolas o dos pichones. Lc 2, 23-24
En Jerusalén vivía Simeón, un hombre justo que esperaba la consolación de Israel. Lc 2, 25
El Espíritu Santo le había revelado que no moriría sin ver antes al Mesías del Señor. Lc 2, 26
Movido por el Espíritu, fue al Templo. Tomó al niño en sus brazos y bendijo a Dios. Lc 2, 27-28
Dijo que ya podía irse en paz, porque sus ojos habían visto al Salvador, luz para todos los pueblos. Lc 2, 29-32
El padre y la madre del niño estaban admirados de lo que se decía de él. Lc 2, 33
Simeón los bendijo. A María le anunció que el niño sería signo de contradicción, y que una espada atravesaría su alma. Lc 2, 34-35
Estaba allí también Ana, una profetisa muy anciana. Servía a Dios en el Templo día y noche. Lc 2, 36-37
Ana alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Israel. Lc 2, 38
Cumplido todo lo que mandaba la Ley, volvieron a su ciudad, Nazaret de Galilea. Lc 2, 39
El niño crecía y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba en él. Lc 2, 40
Así lo dice la Biblia
Lc 2, 22-40
22Cumplido asimismo el tiempo de la purificación de la madre, según la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén, para presentarle al Señor, 23como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón que nazca el primero, será consagrado al Señor: 24y para presentar la ofrenda de un par de tórtolas, o dos palominos, como está también ordenado en la Ley del Señor. 25Había a la sazón en Jerusalén un hombre justo, y temeroso de Dios, llamado Simeón, el cual esperaba de día en día la consolación de Israel o la venida del Mesías, y el Espíritu Santo moraba en él. 26El mismo Espíritu Santo le había revelado, que no había de morir antes de ver al Cristo o ungido del Señor. 27Así vino inspirado de él al Templo. Y al entrar con el niño Jesús sus padres, para practicar con él lo prescrito por la Ley; 28tomándole Simeón en sus brazos, bendijo a Dios, diciendo: 29Ahora, Señor, ahora sí que sacas en paz de este mundo a tu siervo, según tu promesa. 30Porque ya mis ojos han visto al Salvador que nos has dado; 31al cual tienes destinado para que, expuesto a la vista de todos los pueblos, 32sea luz brillante que ilumine a los gentiles, y la gloria de tu pueblo de Israel. 33Su padre y su madre escuchaban con admiración las cosas que de él se decían. 34Simeón bendijo a entrambos, y dijo a María su madre: Mira, este niño que ves, está destinado para ruina, y para resurrección de muchos en Israel; y para ser el blanco de la contradicción de los hombres: 35lo que será para ti misma una espada que traspasará tu alma, a fin de que sean descubiertos los pensamientos ocultos en los corazones de muchos. 36Vivía entonces una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, que era ya de edad muy avanzada, y la cual, casada desde la flor de ella, vivió con su marido siete años. 37Y habíase mantenido viuda hasta los ochenta y cuatro de su edad, no saliendo del Templo, y sirviendo en él a Dios día y noche con ayunos y oraciones. 38Esta pues, sobreviniendo a la misma hora, alababa igualmente al Señor; y hablaba de él a todos los que esperaban la redención de Israel. 39Y María y José con el niño Jesús, cumplidas todas las cosas ordenadas en la Ley del Señor, regresaron a Galilea a su ciudad de Nazaret. 40Entre tanto el niño iba creciendo, y fortaleciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba en él.
Biblia de Torres Amat (París, 1836), dominio público, con la ortografía de hoy. En cursiva, lo que añadió el traductor.
Las otras lecturas de la misa
Primera lectura
Dios quiere que los hijos honren a su padre y a su madre, y que los cuiden cuando sean ancianos. Eclo 3, 2-6.12-14
Salmo
Dichoso el que teme al Señor: Dios bendice su trabajo y a su familia alrededor de la mesa. Sal 128, 1-5
Segunda lectura
Pablo pide vivir con bondad, perdonarse y amarse. Da consejos a esposos, padres e hijos. Col 3, 12-21
Las lecturas completas de este día, en la página de los obispos de Estados Unidos: bible.usccb.org
Así lo entiende la Iglesia
Jesús en el Templo
Simeón y Ana reconocen a Jesús como el Mesías esperado, luz de las naciones y gloria de Israel.
Catecismo 529
La vida en Nazaret
Jesús pasó casi toda su vida en Nazaret: una vida sencilla, de trabajo, oración y obediencia a sus padres.
Catecismo 531
La Iglesia doméstica
El Concilio Vaticano II llama a la familia «Iglesia doméstica». Los padres son los primeros en anunciar la fe a sus hijos.
Catecismo 1656
El color blanco
En el tiempo de Navidad el sacerdote se viste de blanco.
Instrucción General del Misal Romano 346
Para los niños
María y José llevaron a Jesús al Templo. Lc 2, 22
Simeón tomó al niño Jesús en sus brazos. Lc 2, 28
Simeón alabó a Dios por el niño. Lc 2, 28
Ana, una mujer muy anciana, también alabó a Dios. Lc 2, 36-38
Jesús crecía con su familia en Nazaret. Lc 2, 39-40
¿Qué te gusta hacer con tu familia?
Para hablar en familia
- Jesús creció en una familia sencilla. ¿Qué cosas sencillas nos hacen felices en casa?
- San Pablo pide perdonarse unos a otros. ¿Hay algo que necesitemos perdonarnos?
- Para el niño: ¿qué te gusta de tu familia?
Esta semana
Esta semana, coman juntos al menos una vez sin pantallas. Al empezar, den gracias a Dios por su familia.
Para rezar
Jesús, María y José, bendigan a nuestra familia. Que en nuestra casa haya paciencia, perdón y alegría, como en su casa de Nazaret. Amén.